Dictarán un curso de Perito Clasificador de Cereales con rápida salida laboral
El perito clasificador de cereales Javier Echevarría anunció la realización de un curso de formación en Río Tercero, destinado a quienes deseen capacitarse en una actividad clave dentro del sector agroindustrial.
La propuesta será presentada el próximo 14 de abril en el salón parroquial de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced, donde se llevará a cabo una charla informativa para todos los interesados.
Durante la entrevista, Echevarría explicó que el rol del perito clasificador es fundamental para determinar la calidad de los cereales al momento de su entrega, teniendo en cuenta factores como la humedad y otros posibles defectos que pueden generar descuentos en la comercialización. “Son parámetros establecidos por normas, y es necesario contar con profesionales capacitados que realicen ese control”, señaló.
El curso tendrá una duración aproximada de nueve meses e incluirá cinco materias teóricas y tres prácticas, con evaluación final. El material será brindado en formato digital, permitiendo a los alumnos organizar su estudio de manera flexible.
La capacitación cuenta con certificación avalada por organismos del sector, lo que habilita a los egresados a desempeñarse en plantas de acopio, puertos, terminales portuarias y control de calidad de granos, entre otros ámbitos. Además, se trata de una profesión con alta demanda laboral en la región.
Desde la organización destacaron que la convocatoria está abierta a todo público y que no se requieren conocimientos previos, por lo que representa una oportunidad concreta de inserción laboral en el ámbito agroindustrial.
En el Día Nacional del Donante de Médula Ósea, hablamos con la Dra. Romina Quiroga (MP 35607), directora de ECODAIC (Ente Coordinador de Ablación e Implante de Córdoba), sobre la importancia de registrarse como donante y derribar mitos sobre este proceso.
La Dra. Quiroga destacó que es fundamental diferenciar la médula ósea (ubicada en huesos largos como fémur, cadera y esternón) de la médula espinal (tejido nervioso en la columna vertebral), ya que son cosas totalmente distintas y esto ayuda a despejar temores y confusiones.
Pueden ser donantes voluntarios personas sanas entre 15 y 40 años, sin antecedentes cardíacos, hepáticos ni enfermedades infectocontagiosas. Existen dos formas de inscribirse:
Hisopado bucal, una técnica simple y rápida que toma muestras de las mejillas.
Extracción de sangre, que también permite registrar datos genéticos.
Las muestras se envían al Registro Nacional de Donantes de Médula Ósea, en Buenos Aires, donde se cruzan con pacientes que necesitan un trasplante. Si hay compatibilidad, se inicia el proceso de donación bajo estrictos controles médicos.
La Dra. Quiroga compartió una historia conmovedora: un colega voluntario se inscribió como donante y su médula ayudó a salvar la vida de un paciente en Alemania. “Eso demuestra que un gesto altruista puede cambiar vidas”, afirmó.
Mensaje final: hablar en familia sobre la donación, informarse correctamente y animarse a registrarse. A partir del 20 de abril, se podrá inscribir a través de las redes y canales de comunicación de ECODAIC.
Donar médula ósea es dar una oportunidad de vida. Informarse y perder el miedo puede salvar vidas.
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