Lunes
6 de Abril de 2026
15 de septiembre de 2025
Luego de dos años de gestión con el Presupuesto 2023, el Ejecutivo dará a conocer el plan que espera ser aprobado por el Congreso para 2026
Por el lado de los ingresos, se mantendrÃan estables entre 2023 y 2025 en torno al 16,7% del PBI, con una suba prevista al 17,3% en 2026.
Este aumento, con un gasto primario estable, llevarÃa el superávit primario del 1,6% del PBI en 2025 al 2,2% en 2026. Sin embargo, como el gasto en intereses crecerÃa más que la mejora del resultado primario, el resultado fiscal de 2026 serÃa menor al de 2025: pasarÃa de un superávit de 0,37% del producto a un equilibrio.En ese contexto, Nadin Argañaraz, titular del IARAF, señaló que “es clave considerar el marco macroeconómico que el Gobierno espera para 2026, es decir situación del PBI, de la inflación, consumo, exportaciones, importaciones, entre otrosâ€.“Dado el marco económico esperado, por el lado de los ingresos es preciso identificar qué polÃtica tributaria se espera llevar adelante en 2026. En esto la expectativa está puesta en qué impuestos el gobierno espera continuar bajando, luego de la del impuesto PAIS de este añoâ€, dijo el especialista.Por el lado del gasto, dados los recientes vetos del Poder ejecutivo y rechazo de veto por parte del Congreso, resulta importante analizar la polÃtica de gasto propuesta por el Poder ejecutivo nacional para 2026. Concretamente, si hay cambios que reflejen otras alternativas de encarar la búsqueda de resultados similares a los de las leyes vetadas, la acción en materia de inversiones públicas y de relaciones fiscales con las provincias.
En el Staff Report se incluyó un gasto primario en términos de PBI similar al ratio con el que finalizarÃa 2025, esto es del 15% del producto.“Es esperable que se de una intensa discusión en el Congreso, el punto es que en diciembre ingresan nuevos legisladores, lo que hace factible que se dilate el debate concreto hasta esa fechaâ€, consideró Argañaraz.
En el mientras tanto, precisa Invecq, la dinámica económica muestra dos caras de una misma realidad: por un lado, la inflación se mantiene contenida en torno al 2% mensual, con un traslado acotado de la depreciación reciente a precios; por el otro, la actividad permanece estancada desde fines de 2024 y acumula señales crecientes de contracción, especialmente en sectores urbanos generadores de empleo.Según LCG, para reiniciar la recuperación económica en los siguientes dos años de gestión, el gobierno deberá intentar recomponer las tres patas sobre las que se asentó en sus inicios: 1) legitimidad popular, 2) articulación polÃtica, 3) expectativas en lo económico.De todos modos, consideran que habrá que ver cuánto queda de concreto en su proceso y ejecución.
“La reacción inmediata de un conjunto de gobernadores invitados a la mesa fue más bien desconfiada y cautelosa, cautela que mostró estar justificada por los posteriores vetos presidenciales a la emergencia pediátrica, al financiamiento universitario y, fundamentalmente, a la distribución automática de los ATN. A diferencia a lo ocurrido en otros vetos presidenciales, esta vez la reacción del mercado fue negativa, lo que muestra que hoy se está privilegiando el consenso y la sustentabilidad de las medidas tomadas, por sobre la vehemencia en la defensa de la reducción del gasto públicoâ€, concluyó LCG.