Alimentación consciente en las fiestas: claves para disfrutar y cuidarse
En diálogo con Mañanas Compartidas por Estación Urbana 97.5, la nutricionista de la ciudad de Río Tercero Marisa Toval brindó recomendaciones clave para atravesar las fiestas de fin de año sin excesos y cuidando la salud.
La profesional explicó que una de las prácticas más comunes —y menos recomendadas— es el ayuno previo a las comidas festivas. “No es una buena idea restringirse durante todo el día para después comer de todo en una sola comida, porque eso predispone a comer rápido, sin control y sin disfrutar”, señaló.
Toval aclaró que los ayunos no son adecuados para todas las personas y solo se indican en situaciones puntuales. En cambio, recomendó respetar un ayuno nocturno razonable y no llegar a la cena con hambre extrema.
Otro punto importante fue la combinación de comidas abundantes con alcohol. “El alcohol es un tóxico para el cuerpo, no aporta nutrientes, y el organismo prioriza metabolizarlo, dejando el resto de las calorías en exceso”, explicó.
Respecto a los llamados “detox” posteriores a las fiestas, la nutricionista fue clara: no son necesarios. “Nuestro cuerpo ya tiene órganos que cumplen esa función, como el hígado y los riñones. Después de una comida copiosa, solo hay que volver a los hábitos saludables”.
Entre los tres consejos básicos para las fiestas, Marisa Toval destacó:
Incorporar verduras y vegetales en la mesa de manera atractiva.
No llegar con hambre a la comida principal.
Disfrutar la comida sin prohibiciones, pero eligiendo mejor.
“Las fiestas son para compartir y disfrutar. No se trata de prohibirse, sino de tener conducta y equilibrio para sentirse bien al día siguiente”, concluyó.
En el Día Nacional del Donante de Médula Ósea, hablamos con la Dra. Romina Quiroga (MP 35607), directora de ECODAIC (Ente Coordinador de Ablación e Implante de Córdoba), sobre la importancia de registrarse como donante y derribar mitos sobre este proceso.
La Dra. Quiroga destacó que es fundamental diferenciar la médula ósea (ubicada en huesos largos como fémur, cadera y esternón) de la médula espinal (tejido nervioso en la columna vertebral), ya que son cosas totalmente distintas y esto ayuda a despejar temores y confusiones.
Pueden ser donantes voluntarios personas sanas entre 15 y 40 años, sin antecedentes cardíacos, hepáticos ni enfermedades infectocontagiosas. Existen dos formas de inscribirse:
Hisopado bucal, una técnica simple y rápida que toma muestras de las mejillas.
Extracción de sangre, que también permite registrar datos genéticos.
Las muestras se envían al Registro Nacional de Donantes de Médula Ósea, en Buenos Aires, donde se cruzan con pacientes que necesitan un trasplante. Si hay compatibilidad, se inicia el proceso de donación bajo estrictos controles médicos.
La Dra. Quiroga compartió una historia conmovedora: un colega voluntario se inscribió como donante y su médula ayudó a salvar la vida de un paciente en Alemania. “Eso demuestra que un gesto altruista puede cambiar vidas”, afirmó.
Mensaje final: hablar en familia sobre la donación, informarse correctamente y animarse a registrarse. A partir del 20 de abril, se podrá inscribir a través de las redes y canales de comunicación de ECODAIC.
Donar médula ósea es dar una oportunidad de vida. Informarse y perder el miedo puede salvar vidas.
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