Jueves
19 de Marzo de 2026
14 de agosto de 2021
Por Betina Rossi
El aumento de los alimentos no deja de ser un tema preocupante en plena inflación y más aún, los productos o la materia prima que utilizan las personas con celiaquía. Estación Urbana quiso conocer porque son tan caros y si la producción de comida es muy dificultosa. Dialogamos con Aldana Muggelberg, nutricionista municipal y especialista en celiaquía, quién sostuvo que Rio Tercero no está adaptado ni preparado para satisfacer la demanda del celiaco. También, Celeste Sánchez, directora de Acción Social, comentó que son beneficiarios con un plan provincial catorce riotercerenses.
La especialista en celiaquÃa Aldana Mulenberg empezó la entrevista diciendo que los productos para celÃacos son muy costos debido a varios factores ya que para elaborar un producto sin gluten las plantas deben estar separadas o aisladas de la producción de los demás productos. Además, dijo que las empresas tienen que tener un espacio aparte y la maquinaria también debe estar separada. “La materia prima es mucho más costosa y no está subsidiada como en el caso del trigo, además se necesita de más elaboración y preparación para suplir ese gluten que falta. El gluten da elasticidad a los productos, se utiliza mayor cantidad de grasa y azúcar para que el sabor del producto sea más sabrosoâ€, dijo la joven.
Respecto a la oferta y la demanda Aldana comentó que depende mucho de los precios y que como hoy en dÃa las empresas que se dedican a estos productos son pocas, hace que no haya una oferta y demanda tan amplia. “No hay una competencia en el mercado para bajar los precios y hacer el producto más accesible. También debe existir una inspección constante para poder corroborar que ese producto sea libre de gluten, tiene que tener menos de diez miligramos por kilo de glutenâ€, sostuvo la Licenciada.
Seguidamente, la profesional sostuvo que en la actualidad existe una gran variedad de productos, cosa que no sucedÃa tiempo atrás. “Debido a ello, la mayorÃa de las personas celiacas tuvieron que además de amoldarse a la nueva situación, aprender a cocinar y elaborar sus productosâ€, expresó.Â
Aldana comentó que hace diecisiete años que posee celiaquÃa y lo descubrió porque tenÃa un salpullido en todo su cuerpo, los médicos comenzaron a retirarle de su dieta los alimentos alérgenos como ser el chocolate, la frutilla y la naranja. Luego, los profesionales detectaron que era celiaquÃa y su familia también. AsÃ, con el paso del tiempo ella tomó su debilidad como fortaleza y decidió capacitarse en el tema y de esa manera poder ayudar a los demás. “La celiaquÃa tiene una carga hereditaria, yo estuve muchos años brotada y no sabÃa que tenÃa. En ese momento no habÃa nada, era el boom de la soja, solo habÃa harinas de mandioca y arroz, todavÃa no existÃa la pre mezcla universal como hoy en dÃa que es la que más se utiliza para la preparación de las comidasâ€, detalló la nutricionista.
El difÃcil arte de cocinar
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“Es difÃcil agarrarle la mano al principio, el que está acostumbrado a las harinas de trigo sabe que las masas son más elásticas y son más fáciles de preparar, lo nuestro necesita si o si medición, no lo podemos hacer a ojo. Es importante conocer la consistencia para lograr que el producto sea el ideal. Muchas veces he probado y el producto se tira ya que no logramos lo deseado, se siente frustración al intentarlo y no llegar a elaborar lo que queremosâ€, comentó Aldana.
 Sin embargo, por más que la producción de alimentos sea todo un desafÃo y un arte muchas familias no pueden comprar todos los dÃas los productos ya elaborados porque son costosos y más si hay varios integrantes que poseen celiaquÃa. “Nosotros somos 4 celiacos, no podemos salir a comprar siempre lo que queremos tenemos que elaborarlos. A veces el producto comprado no es lo que apetecemos y depende de las marcas. Algunos productos son caros y no poseen calidad, yo como nutricionista recalco que lo casero es más saludable que lo comprado. A veces los productos terminan siendo más calóricos y en casa podemos suplir la manteca por aceite o la azúcar por una fruta, sumar alguna verdura para sumarle fibras ya que nuestras harinas no lo contienenâ€, dijo la joven.
Hoy en dÃa las redes sociales y las recetas que se brindan ayudan mucho. Pero según Mulenberg, también es necesario consultar a algún profesional especializado que brinde herramientas y recetas. “A mà las redes me han servido mucho, voy conociendo, voy probando, incorporando cosas, sacando otras, las modifico de acuerdo a lo que necesitoâ€
La celiaquÃa es una intolerancia permanente al gluten y el cuerpo lo considera tóxico. El gluten es una proteÃna que se encuentra en algunos cereales como el trigo, la avena, la cebada y el centeno y más allá que haya productos que no lo tengan como componentes esenciales se pueden contaminar. “Hay que tener mucho cuidado al cocinar los productos, la higiene es fundamental hay que tener cuidadoâ€, sostuvo.
Por otra parte, Aldana comentó que Rio Tercero no está adaptado ni preparado para satisfacer la demanda del celiaco. “A RÃo Tercero le falta mucho, hay muchas personas y niños con celiaquÃa. Las mamás se sienten mal porque quieren un helado y no hay variedad, quieren salir a comer y los restaurantes no te garantizan que sean los platos libres de gluten. Hace poco en RÃo Tercero se aprobó una ordenanza en donde se solicita que las personas que venden o elaboran estos productos estén capacitados, lleva su tiempo crear capacitaciones y que las mismas sean concurridasâ€, dijo.
Ayuda social
Desde la Municipalidad, la secretaria de Acción Social, Celeste Sánchez comentó que entregan catorce bolsones para personas con celiaquÃa. “Es un programa provincial, nos mandan los módulos más la leche y a partir del mes próximo ya no la entregaremos más la caja sino que existirá una tarjeta social para los beneficiarios con un monto aproximado de 4 mil pesos. Las personas podrán ir a obtener los productos a las dietéticas y supermercados adheridosâ€, dijo la funcionaria
Sánchez también detalló cuáles son los requisitos para poder obtener este beneficio y ellos son:
-Fotocopia del DNI del beneficiario, de la madre, padre o tutor en caso de ser menor.
-Certificado de un médico gastroenterólogo con diagnostico
-Fotocopia de la biopsia (anatomÃa patológica) y análisis de sangreÂ
-Certificado del médico si quiere leche reducida en lactosa.
-Presentar informe socioeconómico del servicio del hospital o municipio
-Certificado de domicilio del beneficiado
-Negativa de Anses del beneficiario y padre si es menor de edad
-Negativa de Apross del beneficiario madre, padre, si es menor de edad.